martes, 4 de diciembre de 2007
Una semana negra.
La conferencia iba a ser en Helsinki. Pues bien, ya casi terminaba mi artículo cuando... lo borré sin querer (obvio). Zaz. Eso fue en Berlín el sábado 25 de noviembre y ya salía de regreso a Bonn, donde tienen ustedes su humilde casa. Como el tren es bien caro, uso un servicio en el que viajas con un tipo que recorre la ruta en su coche particular y le pagas. Esos cobran entre 20 y 30 euros; el boleto de tren cuesta ahorita como 104 euros. Con la tarjeta de descuento que tengo (50%, y que cuesta 200 euros por un año) me cobrarían de cualquier manera unos 52 euros. Pues ahí voy de regreso a Bonn sentado en el coche, durante 5 horas, pensando "mi artículo, mi artículo, mi artículo..." sin poder trabajar. Esa es la ventaja del tren: hay mesitas con enchufe y, si puedes, agarras una y te pones a trabajar 5 horas.
Ni modo, pensé. Ya llegué a Bonn como a las 12 de la noche y me acosté a dormir. Al día siguiente, lunes 26, me levanto temprano a rehacer mi maldito artículo, y así me seguí hasta la madrugada. Me fui a dormir a las 3 y sólo porque se trabó mi computadora. Me levanté a las 7 de la mañana, junto con Jeanne, y seguí trabajando. No dormí esa noche y así me seguí hasta el miércoles, que es cuando salía mi vuelo a Finlandia. Sólo me levantaba para ir al baño, comer una rebanada de pan con mermelada o para servirme café, que tomé en cantidades ingentes. Por fin, ya con el artículo casi terminado, me levanté con la sana intención de hacer mi maleta, bañarme y salir al aeropuerto.
Pues hice la maleta, me bañé, todo a tiempo, me senté en la cama para ponerme los pantalones y... ¡que me quedo dormido! Me desperté de un sobresalto y volteé inmediatamente a ver el reloj: mi autobús se acababa de ir. Como no encontré teléfonos de taxi (soy un burro), me fui pedaleando a toda velocidad - que es bastante baja en realidad - en mi bicicleta a la estación de tren, y llegué casi igual que mi tren - lo vi llegar -, pero me faltaba comprar el boleto. Como siempre hay colas enormes - y de veras había una cola enorme - corrí a comprarlo en una de las máquinas, pero son lentas hasta decir basta. Funcionan con pantallas sensibles. Aprietas "Comprar boleto". Sale un relojito de arena como en las computadoras. "Elija estación de partida". Aprieto Bonn. Relojito. "Elija estación de destino". Aprieto la D de Duesseldorf. ofrece las opciones "Duesseldorf estación central", "Duesseldorf estación sur", "Duesseldorf aeropuerto". Aprieto la opción de "aeropuerto". Relojito. "¿Tiene tarjeta de descuento?" Sí. "25% ó 50%". 50%. Relojito. "Primera o segunda clase". Segunda clase. "¿Cuándo quiere viajar?: Ahora, hoy, mañana, otro día". Ahorita, chingada madre, ahorita. "¿Quiere pagar con el número de su tarjeta de tren?". No. Tanto tango y todavía ni me daba las opciones de qué tren tomar. Por supuesto que perdí mi tren. Cuando por fin tuve mi maldito boleto en la mano, tuve que buscar otro tren para ese aeropuerto. Tuve que esperar 20 minutos y además, transbordar.
Cuando por fin llegué a la estación de tren "Duesseldor aeropuerto" salté a la plataforma y corrí buscando las salas. Pues no: había que tomar una especie de monorriel que tiene cuatro estaciones nada más: Estación de tren, Estacionamientos, Salas A y B, Sala C. Ese dichoso monorriel va y viene por esas cuatro estaciones y yo creía que era un servicio del aeropuerto. Pues bueno, lo tomo y ese maldito trenecito va lentííísimo. Yo hasta como que lo empujaba echando el cuerpo hacia adelante, ja ja ja. Pues por fin llego a mi sala y salgo disparado buscando con la mirada las salidas de Air Berlin. Cuando las veo, corro hacia allá, con mi mochila brincándome en la espalda, la maleta sangoloteándose en una mano, el boleto todo doblado y sudado en la otra y con la bufanda colgada de un lado casi arrastrándola. O sea, era difícil no notarme. Una chava de la aerolínea sale de los mostradores y va hacia mi encuetro, con mirada de qué pasó. Desde 10 metros le grito: "¡Voy a Helsinki!" y ella contesta "Uy, ¡Sígame!" y ahí vamos corriendo torpemente ambos (ella por sus zapatos y yo por mi equipaje) hacia la sala de salidas, y mientras corremos me revisa el boleto, garabatea algo sobre él, grita frases cortas a colegas suyos que nos vamos encontrando en el camino.
Pero tanto brinco no sirvió de nada: "The plane is closed" nos dijeron jutnto a la puerta de abordaje. Adiós vuelo (pagado), adiós conferencia (participación confirmada, mi nombre en el programa), adiós hospedaje (reservado y medio pagado). El siguiente vuelo era en 24 horas y costaba 324 euros. Dije "no pues ahí muere" y me voy todo triste de regreso a Bonn. Para salir de las salas rumbo a la estación de tren tomé otra vez ese maldito monorriel y tómala barbón, que empiezan a revisar boletos. Si tenías un boleto de avión usado puedes viajar del aeropuerto hacia la estación de tren; si tienes uno sin usar puedes viajar desde la estación de tren hacia el aeropuerto. Pues yo no sabía, e iba rumbo a la estación de tren con un boleto de avión sin usar. Me pregunta uno de los dos inspectores "¿Su boleto?" y yo: "Acá tengo uno para Helsinki, je je". No sirvió de nada mi triste chiste: me quería cobrar 40 euros de multa el muy malvado. Como yo alegaba y alegaba que no sabía y que perdí el avión y que ya me quería ir a mi casa y ya, llegamos a la estación de tren. Total que se acerca el otro inspector y me dice "¿Tiene uno veinte?". Yo: "Claro". Y listo: pagué lo del boleto, un euro veinte centavos, y nada de 40. Pero por estar en eso ya se estaban cerrando las puertas del monorriel en la estacón de trenes. Agarré como pude mis cosas y corrí hacia la salida, tropezando con la gente y empujándola mientras murmuraba "Perdón, con permiso, perdón". Ya estaba a punto de salir cuando zaz, que se cierran las puertas. Y ahí voy de regreso rumbo a las salas, entre toda la gente que pisé y empujé, y con un boleto válido sólo para la dirección contraria. La situación era incómoda. La gente me miraba. Los inspectores, que terminaron de revisar a los demás, como que no sabían cómo tratar mi caso. A mí me daba pena preguntar, pero al fin tuve que hacerlo: "Eeeemmm... ¿necesito otro boleto ahora?", y el inspecto gandalla que empieza a decir "Eigentlich...." que es algo así como "En realidad..." y el otro lo interrumpe rápidamente y dice "No no no, claro que puede salir ahora, transbordar y regresar con ese." "¿De veras?" "De veras". Pues bueno, así lo hice pero perdí mucho tiempo y como un par de trenes. Tuve que esperar una hora al siguiente tren rumbo a Bonn, de pie en el anden, con un frío que no sabía si atribuirlo al clima, al sueño, o al hecho de que sentía que me llevaba la chingada. Llegué a la casa horas después, con mi maletita y todo. Estaba un poco triste.
viernes, 12 de octubre de 2007
El inefable Fox y su nunca suficientemente bien ponderada media naranjita
No sé cómo alguien puede decirse decepcionado o sorprendido por el proceder de Fox y su ahora aireado enriquecimiento inexplicable. Quien haya visto el predebate en la casa de campaña de Cuauhtémoc Cárdenas, en el que Vicente Fox se reveló como un mentiroso irredento, ya podía sospechar cómo sería su proceder como presidente. Quien haya leído cómo durante la campaña electoral de 2000 Fox se tituló en la Universidad Ibeoramericana (UIA), pasando por encima de todo reglamento universitario, ya podía imaginarse cómo sería su gobierno (dicho sea de paso, la misma UIA se encargó de pisotearse a sí misma). Finalmente, quien recuerde cómo el entonces Secretario de Hacienda, Miguel Ángel Gurría, liberó de manera anticonstitucional fondos millonarios para el "equipo de transición" del candidato electo Fox, ya podía imaginarse las ríadas de billetes que irían a parar a los bolsillos de la nueva camarilla gobernante.
Para refrescar la memoria: Fox dijo que ni él ni los integrantes de su "equipo de transición" cobraría un solo centavo; que trabajarían todos esos meses "por amor a México". Semanas después se filtró a la prensa la información de que todos los integrantes estaban cobrando el equivalente al salario completo de su futuro puesto. Dicho de otra manera: de las arcas nacionales se pagaba el salario de dos secretarios de Hacienda (el todavía en funciones, del gobierno de Zedillo, y el futuro, del gobierno de Fox), de Gobernación, de Relaciones Exteriores, de Educación Pública, etcétera. Hay que sumar también a los subsecretarios. A consejeros, asesores y demás personajes. Fueron millones de pesos, sin contabilidad alguna,que desaparecieron entonces.
Por cierto: el gobierno de Fox liberó todavía más dinero para el "equipo de transición" de Calderón. Y también sin contabilidad alguna.
En fin, el motivo de este mensaje es la siguiente columna del periodista Raymundo Riva Palacio, publicada en el diario El Universal del 17 de mayo de 2006 (http:www.eluniversal.com.mx/columnas/57630.html). Léanla. No tengo más que agregar:
Estrictamente personal
Raymundo Riva Palacio
17 de mayo de 2006
Crimen sin castigo
Un viejo caso de página roja puso a Vicente Fox en el umbral de acabar con su carrera política, pero el PRI le perdonó su error.
E l 10 de noviembre de 1990 sucedió un trágico suceso en León, Guanajuato, donde perdió la vida Desideria Pérez Pérez, de 83 años. Un auto compacto que arrancó cuando todavía tenía el semáforo en rojo, fue embestido por una camioneta pick up y terminó arrollando a la anciana que, ese sábado cerca del mediodía, hacía lo de todos los días, vender periódicos. Ahí empezaron a suceder cosas extrañas con el expediente y la integración de la investigación, que al final de cuentas hizo que el conductor del auto compacto ni siquiera fuera llamado a declarar ante el Ministerio Público. Más aún, los periódicos de la época desaparecieron de la hemeroteca local, porque había un fuerte interés de que todo fuera ocultado por el tiempo. Las influencias políticas aparecieron, pese a que nadie se imaginaba en ese momento que el homicida imprudencial se convertiría, años después, en Presidente de México.
En ese año, Vicente Fox era un diputado mediocre que aspiraba la gubernatura de Guanajuato. Esa mañana acababa de salir del Comité Directivo Estatal del PAN, y en compañía del jefe de prensa, Arsenio Bañuelos, se dirigía hacia Irapuato. Nunca llegaría porque en una esquina de León se pasó la luz roja y fue embestido por un joven que, a su vez, aceleró la marcha de su camioneta cuando se prendió el amarillo del semáforo. Fox infringió una ley de tránsito y el joven fue un imprudente. Combinación fatídica. Minutos después, un hombre muy cercano a Fox -a quien haría años más tarde secretario de Estado-, Ramón Martín Huerta, a la sazón diputado federal, informó al presidente estatal del PAN, Alfredo Ling Altamirano, del incidente. "Vicente acaba de chocar en la esquina", le dijo mientras varios panistas corrían en su ayuda.
Las autoridades abrieron el expediente 6204/90 y detuvieron al entonces joven Rigoberto Almaguer, que conducía la pick up a toda velocidad. Fox, que tenía fuero por ser diputado federal, no fue arrestado. Según la nota en la página roja de El Heraldo de León, firmada por el reportero J. de Jesús Morales, Fox acompañó a los agentes de tránsito y acordó que se presentaría a declarar posteriormente ante la representación social, por lo que se le permitió retirarse. Sin embargo, reveló en junio de 2000 la revista Expresión Autónoma, que se editaba en la ciudad de México, no cumplió con su palabra, jamás rindió declaración ministerial y siempre se desentendió de toda responsabilidad material y moral.
En su campaña presidencial, una década después, en un acto en el ITAM en la capital mexicana, un estudiante le preguntó sobre aquel accidente. Fox, según Expresión Autónoma, respondió colérico: "¡Nunca he manejado vehículos desde que estoy en la política! ¡No hay nada de eso! ¡No tengo de qué avergonzarme!". Después se refirió en forma peyorativa a los medios que se hacían eco de ello, argumentando que se trataba de una guerra sucia. "Dirán que atropellé a una viejita de 91 años -dijo en un evento de la Coparmex en Pachuca-, que soy un alto vacío... y una y mil mentiras". Pero, desafió, toda imputación tendrá que ser probada.
Aunque los periódicos de la época desaparecieron de la hemeroteca de León, copias de El Sol de León y El Heraldo de León reproducidas por la revista Expresión Autónoma demuestran el involucramiento directo del Presidente en el accidente que le costó la vida a la anciana voceadora. El Sol de León le dio su principal titular del domingo 11 de noviembre de 1990, que decía: "Accidente a Fox; murió una anciana"; mientras que El Heraldo de León, en su edición vespertina del día anterior, destacaba a ocho columnas en la parte superior de su primera plana: "Vicente Fox involucrado en un lamentable accidente vial". Adicionalmente a los textos, ambos periódicos publicaron fotografías del entonces diputado, patilludo y en pantalones de mezclilla junto a su automóvil, un Tsuru II. Tres días después de la muerte de la anciana, se giró el oficio 2512/90, mediante el cual las autoridades dejaron en libertad al joven Almaguer, a quien habían señalado como el único responsable del delito de homicidio imprudencial y daños en propiedad ajena, pero Fox, que se pasó el semáforo, quedó libre y sin haber sido fichado.
Aunque el fuero lo protegía de la detención en ese momento, no otorga inmunidad absoluta a quien lo ostenta. El procedimiento que debió haberse seguido era, siendo diputado federal, la intervención de la autoridad competente y la presentación de una denuncia ante un juez para que procediera llevar el caso a la Cámara de Diputados para un juicio de desafuero. En el caso de Fox hubo un blindaje total, que le evitó el paso de ser sujeto a un juicio de desafuero, con lo cual no sólo le dio la vuelta a la autoridad por haberse pasado el alto que costó la vida de una persona y cerca de 10 millones de pesos de la época en daños materiales, sino que le dejó limpio su expediente penal, con lo cual no tuvo problemas para competir por la gubernatura, que ganó en una segunda ocasión, y por la Presidencia, a la cual llegó en 2000. Está claro que de haberse cumplido la ley, Fox no hubiera avanzado más en su carrera política.
El caso del crimen sin castigo ya no modifica la historia política de este país, pero sirve de estudio de caso de cómo el pasado de un candidato puede ser utilizado con fines políticos para destruir a un adversario. Este tema también marca una diferencia sustantiva en la forma como se está comportando Fox durante el proceso electoral de 2006, vis a vis cómo se comportaron sus adversarios cuando era candidato en 2000. A lo largo de los meses, el electorado ha visto cómo se hundió un aspirante priísta, Arturo Montiel, y cómo se ha enlodado al candidato Roberto Madrazo, con la utilización de archivos que sólo pudieron haber salido del gobierno federal. En paralelo se ha visto la batería de spots negativos en contra de Andrés Manuel López Obrador, donde se está hurgando su biografía de confrontación para presentarlo como una amenaza a México. No hay matices, y se está trasladando en automático el pasado al presente, sin ubicar su contexto, en su tiempo y espacio.
Lo mismo pudo haber pasado con Fox en 2000, pero sus adversarios optaron por una ética política. El expediente completo del accidente en que perdió la vida la anciana, llegó al escritorio del presidente Ernesto Zedillo, con la recomendación de utilizarlo políticamente. Zedillo dijo no. Otra copia llegó a la campaña de Francisco Labastida, donde se consideró que era un golpe bajo que no estaba a la altura del momento que se vivía. Fox, que no se cansa de repetir los vicios del pasado y las virtudes de su arribo al poder, no aprendió algunas lecciones valiosas de la vida política. Hoy sigue subrayando la inmoralidad de su Presidencia en la forma como se comporta. Es una lástima que lleve esa batuta, sobre todo porque él, finalmente, es un homicida imprudencial cuyo crimen no tuvo castigo.
rriva@eluniversal.com.mx
r_rivapalacio@yahoo.com
lunes, 17 de septiembre de 2007
Dándole duro II
domingo, 16 de septiembre de 2007
Dándole duro
sábado, 18 de agosto de 2007
Hoy me escribió... ¡la viuda de Yasir Arafat!
Como por razones obvias resulta imposible abordar el asunto con seriedad, mejor inicio mi mensaje con un homenaje al nunca suficientemente ponderado el Santos, de Jis y Rocha:
"Estaba un día El Ruso desayunando galletas con la boca llena cuando..."
INTEROR. SALA. DÍA.
Panorámica de la sala, donde vemos al RUSO, despeinado y lagañoso, en calzones tipo boxer color gris y playera verde (a manera de piyama), sentado ante la computadora con un plato lleno de galletas de avena marca "Hobbyt" y una taza de café con leche (sin azúcar).
El CABO entra intempestivamente a cuadro por la derecha e inmediatamente comienza a hablar. Simultánemente, El RUSO se sobresalta. Se medio atraganta con una galleta de avena "Hobbyt". Tiene la boca llena de "Hobbyts".
CORTE A:
Medium Shot del CABO
CABO: ¡Ruso! ¡Te busca Arafat!
CORTE A
Medium Shot del RUSO, espantado.
RUSO (mientras termina de tragarse los "Hobbyts"): No la chingues, cabo. Arafat está muerto. ¿Me voy a morir también? ¿estaba mala la torta de pulpo de ayer? ¿Sabes algo al respecto? ¡Dime, desgraciado! ¡¿Qué acaso no ves cómo me desgarra la angustia!?
CORTE A:
Over Shoulder del RUSO, donde vemos que el CABO, mientras habla, le estira una hoja de papel al RUSO con un texto escrito, quien la toma y la lee:
CABO: Ah que mamón mi RUSO, siempre tan melodramático. Se trata de la viuda del viejito ese.
CORTE A:
Tight Shot del mensaje de la viuda de Arafat, que el RUSO está leyendo:
Hello Friend!!
I am MRS. SUHA ARAFAT, the wife of late YASSER ARAFAT, the Palestinian leader who died recently in Paris. Since his death and even prior to the announcement, I have been thrown into a state of antagonism, confusion, humiliation, frustration and hopelessness by the present leadership of the Palestinian Liberation Organization and the new Prime Minister. I have even been subjected to physical and psychological torture.
As a widow that is so traumatized, I have lost confidence with everybody in the country at the moment. You must have heard over the media reports and the Internet on the discovery of some fund in my husband secret bank account and companies and the allegations of some huge sums of money deposited by my husband in my name with a security and investment management company in Europe of which I have refuses to disclose or give up to the corrupt Palestine Government.
In fact the total sum allegedly discovered by the Government so far is in the tune of about $6.5 Billion Dollars. And they are not relenting on their effort to make me poor for life. As you know, the Muslim community has no regards for woman, more importantly when the woman is from a Christian background, hence my desire for a foreign assistance.
In one of the deposits that I refuses to disclose or give up to the corrupt Palestine Government made by my husband in my name was the sum of Eighty Million United States Dollars ($80 Million USD) he deposited in an investment firm in Europe. Since I am not very sure of getting your consent yet on the issue, I prefer not to divulge the name of the investment firm so as not to risk being traced and confiscated by the corrupt Palestine Government. Until I am sure of your consent and full cooperation to help me go to the investment firm to receive and move out the fund from their custody to unknown destination by you, then I would be happy and confident to provide you with the information of the investment firm in Europe so that you can liaise with the investment firm to obtain more information how you shall proceed for the claim of the fund.
Instead of me to disclose or give up the fund to this very corrupt administration of my Government, I would be happy to give to you 50% of the total amount provided that you would render me your full cooperation and assistance to go and meet with the investment firm on one on one on my behalf with my authorization.
Please I want you to understand the difficulties I am into at this time; I have been sanctioned not to travel out of Palestine until they have concluded investigation on me. All my business and banks accounts have been frozen by my government. If you are willing to help me for our mutual benefits, I would like to plead with you to handle all expenses that would be associated to bringing this transaction to fruition including your flight fare and hotel accommodation during your stay and meeting with the firm. I promised to refund you all your expenditures in double portion if you could handle that for me because of my incarceration and inability to raise fund at this moment.
Please note that this is a golden opportunity that comes once in lifetime and more so, if you are truthful and honest to me, I am going to entrust the management of my share of the fund into your care pending when I would be given the freedom to travel out of my country, then I would be able to meet with you.
In case you don't accept my offer, please do not let me out to the security and international media as I am giving you this information in total trust and confidence. But I will greatly appreciate if you accept my proposal in good faith, and provide me with your full contact information (name, address, phone and fax number and your identification) for formal introduction of you to the investment firm prior before your contact with them.
Please expedite action, as I wait for your response urgently.
Sincerely yours,
Mrs. Suha Arafat.
El resto imagínenselo como quieran. Dejen volar su imaginación.
domingo, 12 de agosto de 2007
La gobernanza internacional, discurso gobernante y Alfredo Jalife-Rahme.
En Bonn, muy cerca de las orillas del Rin y a decenas escasas de las oficinas centrales de la Deutsche Welle, se encuentra el Instituto Alemán de Desarrollo (Deutsches Institut für Entwicklungspolitik, DIE por sus siglas en alemán), que se encarga de investigar y analizar temas relacionados con cooperación bilateral con diversos países en temas de desarrollo sustentable, combate a la pobreza, fortalecimiento de la sociedad civil y demás temas relacionados con el tema de desarrollo sustentable.
El DIE se autodefine como el think tank de la política alemana de ayuda al desarrollo y cooperación económica, según su propia página de internet. La conferencia de Jalife-Rahme se dio dentro del proyecto "Managing Global Governance" (Administrando la gobernanza mundial) o, como más coloquialmente se le conoce, de la "Global Governance School" (Escuela global de gobernanza). Este proyecto, que apenas se encuentra en su etapa piloto, tiene como objetivo profundizar y estrechar los lazos y las relaciones a nivel institucional entre Alemania y una serie de países que, según el propio DIE, ejercen ya o ejercerán en el corto plazo un liderazgo regional e incluso mundial: China, India, Sudáfrica, Brasil y México. El término acuñado por el instituto para designar a estos países es el de "países ancla".
El fortalecimiento de las relaciones entre Berlín y los países ancla se da mediante la participación de jóvenes cuadros de estos países en un curso de seis meses de duración que se imparte primordialmente en Bonn y que incluye toda una serie de conferencias y sesiones de trabajo con funcionarios e investigadores científicos. Puesto que una de las críticas que ejercieron los participantes del primer y hasta ahora único semestre terminado fue el eurocentrismo y la falta de pluralidad en la selección de los conferencistas y ponentes, el DIE se decidió por invitar más científicos y expertos latinoamericanos, africanos y asiáticos. Uno de ellos fue Jalife-Rahme, quien es conocido por sus análisis geopolíticos y geofinancieros en diversos medios de comunicación mexicanos y quien imparte cátedra o impartirá próximamente en dos universidades del país.
Si la directiva de la Global Gobernance School quería que los asistentes al segundo semestre tuvieran acceso a una perspectiva alternativa a la línea dominante, lo logró con creces.
La directiva de la escuela global de governanza replicó que el texto encontrado en la página de internet islamyal-andalus fue publicado originalmente en el diario La Jornada y solo casi dos años después copiado por la página electrónica. También le hicieron notar que Jalife-Rahme no emplea el término "israelita", sino "israelí". Esta diferencia, que pudiera parecer ociosa en México, tienen resonancias siniestras en Alemania, pues uno de los términos más empleados por la propaganda nazi durante la época del nacionalsocialsmo fue, precisamente, "israelita".
Aunque aclaró que su intención "nunca fue vetarlo", la investigadora se negó a reconsiderar su negativa de reunirse con el investigador y analista. La alarma cundió como reguero de pólvora por la directiva no sólo de la escuela, sino del instituto mismo. En menos de una mañana de trabajo sonaron palabras como "extremista", "islamista" y hubo quien declaró que "mientras no apoye la violencia, no tengo problema en que venga al instituto". Otros se preguntaban sobre la conveniencia de aparecer en el mismo podio con "alguien que apoya grupos extremistas islámicos". Se pensó en cancelar su invitación. El pánico.
La misma directiva de la escuela mostró fisuras, pues mientras unos defendían abiertamente la invitación de Alfredo Jalife-Rahme, otros no ocultaban su preocupación ante "lo que podría llegar a decir ante todos los participantes".
Alfredo Jalife-Rahme fue recibido con una cautela rayana en la hostilidad, y su participación en dos ponencias en días consecutivos fue seguida con lupa por parte de ambas direcciones: del DIE y de la escuela de gobernanza. Ambas participaciones del analista, una conjuntamente con el director del Instituto y una ponente de India (Tema: el desplazamiento de los centros mundiales de poder) y la segunda (tema: la invasión a Irak) junto con un experto del DIE sobre el Medio Oriente gustaron entre la mayoría de los oyentes, incluyendo a personal externo al proyecto de la escuela de gobernanza. "Me gustaría ser como el periodista mexicano, que dice directamente las cosas", expresó una practicante keniana del instituto, quien junto con una colega rusa consideró que la participación de Jalife-Rahme en la primera conferencia fue la mejor.
Como contrapunto, y a pesar de mostrar su aprecio por el concepto de "sociedad civil global", manejado por Jalife-Rahme, algunos miembros de ambas directivas expresaron su desagrado con el acento que hizo el investigador y columnista mexicano en temas geopolíticos y geofinancieros. "Muy malo. Se la pasó hablando de petróleo todo el tiempo", declaró uno de los inconformes tras la segunda conferencia. Curiosamente, el propio experto del DIE que compartió el podio con Jalife-Rahme admitió que "coincidía en un 95 por ciento" con lo expresado por el mexicano, por lo que más que debatir con él, sólo podría "puntualizar" algunos factores mencionados por Alfredo Jalife-Rahme.
Quien esto escribe preguntó a una integrante de la directiva de la escuela de gobernanza si, bajo el pretexto de no aparecer junto a un implicado en actos de violencia, el DIE hubiera renunciado a una eventual participación de Henry Kissinger, exsecretario de estado estadunidense, premio Nobel de la Paz en 1973, implicado en los bombardeos secretos a Laos y Camboya, en el golpe de Estado en Chile el 11 de septiembre de 1973 y en el plan Cóndor. La respuesta fue "¿A Kissinger? Le limpiarían los zapatos por tenerlo acá".